Una hermosa mañana de verano me encontraba entrenando tren superior cuando lo vi. Allí estaba el hombre que me cautivo. Fue una conexión de alma para mí en ese primer instante. Dije, lo tengo que conocer. Tengo que saber quién es. Como se llama. Los días posteriores no deje de pensar en él, pensando en cómo podría saber quién era. Decidí mandarle una nota con mi número y preguntarle quien era y así dejarlo a la bendición de Dios.
Recibió mi nota un 16 de julio a las casi 6 de la mañana.
Espere con ansias su mensaje. Aún Recuerdo como me sentí cuando llego su
mensaje como a medio día de ese mismo día. Quería gritar de alegría. No sabía
que esa nota cambiaria mi vida para siempre.
El guardo esa nota por mucho tiempo. Era especial para el.
Amaba que fuera tan expresivo. Que me mandara sus fotos con mi nota. Que pareciera
la cuidara con su vida, con mucho amor.
Este fue su primer mensaje:

No hay comentarios.:
Publicar un comentario