Hoy te dejo ir, no porque no te ame, sino porque por fin entendí que el amor también es saber soltar lo que me lastima.
Durante 16 meses fuiste un refugio, una ilusión, una ternura que me hacía creer en algo bonito.
Te di mi tiempo, mi lealtad, mi cuerpo, mi corazón y una parte de mí que nunca le había dado a nadie.
También te esperé en silencios largos, te entendí cuando no podías, te abrí mi vida incluso cuando yo estaba rota. Yo te amé de verdad.
Pero también lloré sola, me guardé mis dudas, me puse fuerte para no exigirte lo que sabías que no podías dar.
Tus enojos me hirieron, tus celos me asustaron, tus palabras me desgarraron. A veces me amabas y a veces me destruías… y yo callaba para no perderte.
Hoy entiendo que el amor no se multiplica en lo escondido, en lo que duele, en lo que se comparte a medias.
No te odio.
No te juzgo.
No te deseo mal.
Pero ya no puedo darte un amor entero a quien solo podía darme pedazos.
Me quedo con lo bonito, pero me libero de lo que me rompía.
Gracias por lo que viví contigo… pero hoy elijo paz.
Hoy elijo sanarme.
Hoy elijo soltar lo que no pudo quedarse.”
Muchas veces se notó.
Pero no es un amor que pueda darme seguridad, paz ni futuro.
Me amaste, pero no pudiste elegirme.
Me deseabas,pero no pudiste quedarte.
Me extrañas , pero no pudiste comprometerte.
Me celabas, pero tú sí tienes alguien más. Yo no!
Me reclamas lealtad , pero tu vida tiene dos caminos.
Me buscabas , pero también me empujabas.
Me dijiste podemos seguir hablando,
y luego dijiste que no quieres la relación.
Ese es el conflicto que me ha destruido emocionalmente.
A pesar de mi trastorno psicológico, mejoré mucho. Aprendí a manejar mis emociones, tuve más paciencia, trabajé en mi confianza hacia ti. Di demasiado, toleré demasiado… momentos de distancia, tus silencios, tus enojos repentinos, tus inseguridades, tus dudas, tus desapariciones, tus regresos. Amé incluso en los días que dolía. Pero llegó un punto en que entendí que mi amor propio y mi dignidad merecen respeto.
Solo Dios sabe qué destino tiene para los dos. Hoy me doy cuenta de algo: no ha existido un hombre que pueda sentirse realmente seguro a mi lado. Y no es porque yo sea mala. Yo sé el valor que tengo, sé la forma en que veo la vida, la energía que doy, la manera tan grande en la que soy capaz de amar… incluso cuando no he sido elegida.
Perdón por bloquearte de todos lados, también a tu hermano. Fue mi manera de soltar para poder sanar. De verdad deseo que tu señora sane, que esté bien y que te haga feliz. Que tu mamá recupere su fuerza para seguir diciéndote “bebeshito” por muchos años más. Tú vas a lograr tus sueños, lo sé. Siempre creí en eso.
Y ojalá algún día trabajes con tu ego, porque el ego es el verdadero enemigo. Lee sobre eso, profundiza en ti, sana, evoluciona. Tienes un alma hermosa, solo necesitas liberarte de tus propias batallas internas.
Te amé. Fuiste la única persona que he amado así. Ya hablé con Aylin, le conté todo, y me dijo algo que me hizo llorar: “Tú lo amabas de verdad, nadie era más importante para ti que él. Yo lo veía cuando le preparaste su sorpresa de cumpleaños, como lo esperabas cuando él salía del trabajo… pero mamá, siempre estabas sola. Él también te amaba, pero él tiene otras prioridades.”
Solo quería despedirme con la verdad y con amor.
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